Historia
11 de oct de 2026

Oklahoma convierte los errores de Texas en una sorpresa en el Río Rojo

Oklahoma sorprendió a Texas, número 1 del ranking, por 27–24 después de que las costosas intercepciones tardías de Arch Manning y un gol de campo fallado de los Longhorns abrieran la puerta al gol de campo ganador de Tate Sandell al sonar el final.

Oklahoma convirtió una actuación ofensiva desarticulada en una de las mayores sorpresas de la temporada al derrotar por 27–24 a Texas, número 1 del ranking, con el gol de campo de 47 yardas de Tate Sandell cuando expiraba el tiempo. El resultado puso de manifiesto el estrecho margen entre el aparente control de Texas y un colapso bajo presión.

Desde la perspectiva de Oklahoma, la victoria fue un triunfo del oportunismo más que de la supremacía ofensiva. Los Sooners apenas lograron 238 yardas totales y se estancaron repetidamente, pero un despeje bloqueado que fue recuperado para un touchdown y el regreso de intercepción de 42 yardas de Peyton Bowen proporcionaron el impulso decisivo. Como señaló un análisis, Oklahoma «superó su ineptitud ofensiva constante» para ganar el partido de rivalidad.

La interpretación de Texas es más severa: los Longhorns tuvieron múltiples oportunidades de cerrar el partido, pero fallaron en los momentos críticos. Arch Manning lanzó tres pases de touchdown y ayudó a borrar la ventaja de 24–17 de Oklahoma, pero sus dos intercepciones en el cuarto cuarto resultaron costosas. Texas también falló un intento de gol de campo tardío que se fue desviado a la derecha, dejando la puerta abierta para la última ofensiva de Oklahoma. La versión más conservadora describió la derrota como el tropiezo del equipo número 1 del ranking «en su mayor escenario de la temporada universitaria».

Ambas perspectivas coinciden en que Texas controló tramos del partido y que Oklahoma ganó gracias a su ejecución en los momentos finales. Difieren principalmente en el énfasis: el relato de Oklahoma destaca la resiliencia defensiva y de los equipos especiales, mientras que el enfoque centrado en Texas pone el foco en los errores de Manning y las oportunidades desperdiciadas por los Longhorns. Las dos últimas recepciones de Oklahoma llevaron el balón a distancia de gol de campo, y Sandell puso el broche final: una sorpresa construida menos sobre una superioridad sostenida que sobre resistir el tiempo suficiente para aprovechar la oportunidad.